Creación de Auschwitz

El nacimiento de la maquinaria más eficiente del exterminio

Los campos de concentración nazis comenzaron a construirse en Alemania en 1933. A partir de entonces estos se convirtieron en el destino forzoso de los oponentes al régimen hitleriano, judíos y todas aquellas personas consideradas por los soldados nazis como “elementos indeseables” (por motivos tan dispares como escuchar una emisora de radio prohibida o ser comunista), primero poco a poco y después, de manera cada vez más frecuente.  

plano edificio

Plano original de uno de los barracones del campo de exterminio de Auschwitz II – Birkenau. © Yad Vashem.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Alemania empezó a instalar esos campos en sus territorios ocupados a lo largo y ancho de Europa y, a su vez, ordenó la deportación a estos campos de prisioneros provenientes de otros territorios.

Auschwitz fue el más letal (1.1 millones de asesinados) de entre los miles de campos creados y operados por la Alemania nazi y sus colaboradores. Además, este complejo de campos fue el de mayores dimensiones, albergando en un territorio de 40 km cuadrados de zona de interés los 3 elementos principales del sistema de campos nazi (estos suponían solo una parte del campo):

Un campo de concentración: Auschwitz I

Auschwitz 1 se construyó en primavera de 1940 a partir un barracón de artillería abandonado por el ejército polaco, ubicado en las afueras de la ciudad de Oświęcim, anexionada al Tercer Reich tras la ocupación de Polonia.

Fue progresivamente ampliado para satisfacer las necesidades de las SS. Los planes iniciales para esta zona consistían en la creación de un campo para unos 30000 prisioneros polacos. El primer transporte de prisioneros políticos al campo tuvo lugar el 14 de junio de 1940. Aunque fue concebido como campo de concentración, aquí también se sometía a los prisioneros a trabajo forzado y diariamente se les torturaba y exterminaba.

Un campo de exterminio: Auschwitz II- Birkenau

La construcción de Auschwitz II – Birkenau comenzó en otoño de 1941. Estaba a su vez dividido en más de 12 secciones diferenciadas y fue uno de los complejos clave en los planes alemanes para aniquilar a los judíos de Europa.

Situado a 3 km de Oświęcim, en la aldea de Brzezinka, en mayo de 1944 llegó a alcanzar los 90000 prisioneros simultáneos hacinados en sus más de 300 barracones. Birkenau alojó la mayor parte de la maquinaria de exterminio masivo: la gran mayoría de víctimas de Auschwitz fue asesinada en sus cámaras de gas.

Un campo de trabajo forzado: Auschwitz III – Monowitz

Auschwitz III – Monowitz estuvo activo a partir de octubre de 1942. También conocido como Buna, se concibió como un campo de trabajo forzado al servicio del fabricante de caucho sintético IG Farben.

En la práctica ejerció además como campo de concentración y campo de exterminio, ya que la dirección de la fábrica ordenaba el reemplazo periódico de los trabajadores debilitados por el hambre y la extenuación, cuyo destino era la muerte directa en las cámaras de gas. El trabajo forzado era un elemento más de la política de exterminación.

Además, otros cerca de 50 subcampos y comandos externos donde se explotaba a los prisioneros como esclavos se construyeron entre 1942 y 1944 en las inmediaciones de Auschwitz.

La capacidad de cremación de los crematorios en Birkenau superaba las 4000 personas diarias, como atestiguan los archivos de la compañía Topf and Soehne. El método de asesinato en las cámaras de gas era la liberación de un gas contenido en el pesticida Zyklon BEn los períodos más frenéticos del campo, acaecidos durante la primavera de 1944, esta cifra llegó a superar las 10000 personas diarias. 

Su ubicación a unos 60 km del oeste de Cracovia, en una zona rodeada de un paisaje de foresta y pantanos y en un punto clave de las vías de comunicación terrestres no fue, en absoluto, casual. Ningún detalle de la maquinaria de exterminio nazi lo era.

Alambrada

Imagen actual de las alambradas, antiguamente electrificadas, en el campo de Auschwitz. © Szymon Kaczmarczyk.